Cómo conseguir clientes como community manager en Argentina

Prospección · 8 min

Si trabajás como community manager freelance en Argentina, tu desafío no es demostrar que las redes importan, eso ya lo tiene medio claro todo el mundo. El desafío es que el dueño de un negocio entienda que no las está manejando bien y que vos podés hacerlo mejor que él a las apuradas entre cliente y cliente. Y esos negocios están por todos lados: basta abrir Instagram para encontrar cuentas con buenas intenciones y pésima ejecución.

En esta guía vamos a ver cómo encontrar a esos clientes, qué rubros te conviene prospectar, qué poner en el primer mensaje y cómo responder a las objeciones clásicas de alguien que "ya maneja sus redes".

Tu mejor cliente es el que ya intentó solo

A diferencia de otros servicios, el community management tiene un cliente ideal muy identificable: el negocio que ya tiene redes pero las lleva mal. Publica una vez por semana cuando se acuerda, responde mensajes a los tres días, las historias son fotos borrosas del local vacío. Ese dueño ya creó la cuenta, ya entendió que tiene que estar, así que no tenés que convencerlo de nada; solo de que delegue.

El otro perfil es el negocio que casi no tiene presencia: aparece en Google Maps con buenas reseñas pero su Instagram tiene cuatro posteos de hace un año. Ahí hay un cliente que sabe que debería estar y no arranca. Los dos son prospectos buenísimos, y los dos se detectan mirando el estado de sus redes, no adivinando.

Qué rubros prospectar y dónde buscarlos

Los rubros que más valoran tener redes vivas son los que dependen de mostrar producto o novedades seguido. La gastronomía encabeza: un restaurante o una cafetería tienen contenido nuevo todos los días, platos, promos, eventos, y casi nunca dan abasto para subirlo. Las estéticas, peluquerías y centros de belleza también, porque sus resultados son contenido puro, antes y después que se postea solo.

Suma a los gimnasios y estudios, las inmobiliarias, los comercios de indumentaria y las clínicas, veterinarias o consultorios que quieren proyectar cercanía. Todos estos negocios tienen presencia física y aparecen en Google Maps, así que podés recorrerlos por zona y rubro, ver cuáles tienen redes desactualizadas y armar tu lista. Una plataforma como LeadsLocales releva esos negocios y te deja filtrar por rubro, zona y estado online, incluidos los que solo tienen redes sociales, que son justo tu nicho.

Qué decir en el primer mensaje

El community manager tiene un problema particular al prospectar: si le escribís a un negocio diciéndole que sus redes están mal, lo ponés a la defensiva. Hay que señalar la oportunidad sin que suene a reto. El truco es hablar de potencial, no de error.

Un mensaje que funciona: "Hola, vi el Instagram de la peluquería y tenés un material buenísimo para mostrar, los trabajos quedan increíbles. Lo que noto es que se postea salteado y se pierde el envión. Me dedico a manejar redes de estéticas y creo que con un plan de contenido constante te llegarían más consultas por mensaje. ¿Te muestro cómo lo organizaría una semana?". Elogiás algo real, marcás la oportunidad con suavidad y ofrecés ver un plan, no un precio.

Igual que un diseñador puede mostrar un boceto, vos podés mostrar una grilla de contenido o un par de placas de ejemplo con la estética de su marca. Demostrar cómo se vería su feed ordenado vale mil veces más que describirlo.

Las objeciones que vas a escuchar

"Las redes las manejo yo." Es la objeción estrella. No la pelees de frente: reconocé el mérito y corré el eje al tiempo. "Se nota que les ponés onda, por eso tienen seguidores. El tema es que vos tenés que atender el negocio, y las redes bien hechas son un laburo diario. Yo me ocupo de eso para que vos sumes clientes sin sacarle horas al local."

"No me sirvió cuando lo intenté." Muchos probaron postear sin estrategia y no vieron nada, así que para ellos las redes "no funcionan". Diferenciá postear de tener un plan: contenido con objetivo, constancia y respuesta rápida a los mensajes. No prometas números mágicos; hablá de método.

"Es un gasto fijo todos los meses." Acá conviene traducir a resultado: una consulta por mensaje que termina en venta ya paga parte del mes. Y si el presupuesto está justo, ofrecé un alcance más chico, por ejemplo manejar solo Instagram con menos frecuencia, antes que perder al cliente por un todo o nada.

El seguimiento es tu trabajo también

Te vas a cruzar con muchos "ahora no, más adelante". En redes, "más adelante" suele ser real: el negocio se agranda, entra temporada alta, cambia de dueño. Por eso el que hace seguimiento gana. Anotá a quién contactaste, quién te dijo que después y volvé a escribirle en un mes con una idea concreta para su cuenta.

Llevá ese registro en una planilla o en un CRM, como el que incluyen algunas plataformas de prospección, donde marcás el estado de cada negocio y te ponés recordatorios. Es el mismo orden que le vendés al cliente para sus redes, aplicado a tu propia búsqueda de clientes.

Para cerrar

Como community manager tenés la ventaja de que tus futuros clientes ya están en las redes mostrándote cuánto necesitan ayuda. Elegí dos o tres rubros visuales, buscá negocios con cuentas descuidadas pero con buen material, escribí mensajes que marquen la oportunidad sin ofender y mostrá cómo organizarías su contenido. Sumá seguimiento constante y vas a tener pipeline propio en vez de depender de que te recomienden. No hay garantías de resultados, pero sí un método que funciona cuando lo sostenés.

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