Cómo conseguir clientes como desarrollador de apps móviles

Prospección · 10 min

Si desarrollás apps móviles, tu desafío de prospección es particular: la mayoría de los negocios no cree que necesita una app, y muchas veces tienen razón, porque una app por tener una app no le sirve a nadie. El error del desarrollador que prospecta mal es ofrecer "una app" como si fuera deseable en sí misma. No lo es. Lo que vende es resolver un dolor concreto que el negocio ya tiene y hoy maneja a los manotazos. Tu trabajo como prospector es detectar ese dolor, mostrar que una app lo soluciona y encontrar a los negocios que lo tienen.

En esta guía vamos a ver cómo detectar esos casos, qué rubros apuntar, cómo escribir un primer mensaje que hable del problema y no de la tecnología, y cómo responder las objeciones de siempre.

Dónde están tus clientes

Tu cliente no es el que quiere una app. Es el que tiene un proceso repetitivo y manual que lo está volviendo loco. El restaurante que toma pedidos por WhatsApp, copiando cada dirección a mano y perdiendo mensajes en hora pico. El negocio de turnos que coordina todo por teléfono y agenda de papel. El comercio que premia a sus clientes frecuentes con una tarjetita de cartón que la gente pierde. El gimnasio que lleva rutinas y pagos en planillas sueltas. En todos esos casos la app no es un capricho: es la herramienta que les saca horas de encima o les retiene clientes.

También están los que ya crecieron lo suficiente como para que lo manual no dé más, y los que ven que su competencia sacó algo (un pedido más fácil, un programa de fidelización) y sienten que se quedan atrás. El común nunca es "querer una app", es tener un problema que la app resuelve.

Qué rubros te van a comprar la idea

El desarrollo mobile se vende donde hay un proceso que se repite muchas veces por día y hoy se hace a mano. Gastronomía y delivery, con pedidos, reservas y repartidores que coordinar. Salud y estética, con turnos, recordatorios y fichas. Comercios con clientes recurrentes, donde la fidelización retiene gente. Logística y servicios a domicilio, donde saber dónde está cada cosa en tiempo real cambia el día. Fitness y educación, con seguimiento de alumnos, clases y pagos.

Un criterio simple: cuanto más se repite una tarea y más cuesta coordinarla por teléfono o WhatsApp, más justifica una app. Donde el negocio hace algo una vez al mes, no hay caso. Donde lo hace cien veces por día, cada minuto que le ahorrás es plata.

Cómo armar la lista sin perder días

Calificar prospectos de desarrollo a mano es lento: tenés que entender cómo trabaja cada negocio, si tiene volumen, si el proceso manual le está doliendo. Eso no se ve de una foto. Pero sí podés filtrar por rubro y zona para apuntar donde hay más chances, en vez de escribirle a cualquiera.

Plataformas como LeadsLocales relevan negocios de Google Maps en Argentina, más de 54.000, y te dejan filtrar por zona y rubro y ver su estado digital: cuáles tienen web, cuáles dependen solo de sus redes. Los más de 40.000 sin sitio o apoyados solo en Instagram y Facebook son, muchos, negocios que manejan todo a pulmón, justo los que más tienen para ganar automatizando. Arrancás con una lista por rubro y zona en vez de adivinar quién puede tener el problema que resolvés.

Qué decir en el primer mensaje

Olvidate de "desarrollo apps móviles, ¿necesitás una?". La respuesta casi siempre es no, porque nadie necesita una app, necesita que un problema desaparezca. El mensaje que funciona describe ese problema y recién después menciona la solución.

Probá algo así para un local de delivery: "Hola, vi que toman los pedidos por WhatsApp. En hora pico eso se vuelve un caos: mensajes que se pierden, direcciones que hay que copiar a mano, errores. Con un sistema de pedidos propio eso se ordena solo y no dependés de ningún intermediario que te cobre comisión. Te puedo mostrar cómo sería." Para un negocio con clientes frecuentes: "Vi que tenés clientela fiel. Hoy la tarjeta de puntos de cartón la gente la pierde. Con una app simple de fidelización los tenés en el celular, les mandás avisos y vuelven más seguido. ¿Te cuento cómo?"

Tu as es que podés mostrar un prototipo. No hace falta tener la app hecha: una pantalla de ejemplo con el flujo del pedido o de los puntos hace que el dueño lo vea funcionando en su negocio. Ver vale más que describir.

Las objeciones que vas a escuchar

"Una app es carísima." Es la objeción número uno y la más razonable. No bajes el precio, cambiá el marco: "Depende de qué resuelva. No te hablo de una app gigante sino de una herramienta que te saque las horas que hoy perdés coordinando o que te haga volver clientes. Si te ahorra tiempo todos los días, se paga sola. Empecemos por lo mínimo que te sirva." Arrancar chico baja el miedo.

"La gente no se va a bajar una app." Tienen parte de razón, y conviene reconocerlo. "Es cierto, bajar una app cuesta, por eso no siempre conviene una. A veces lo mejor es algo que funcione desde el navegador, sin instalar nada. Lo importante es resolver el problema; qué forma toma lo definimos según tu caso." Mostrar que no ves todo como un clavo genera confianza.

"Con WhatsApp y las redes me arreglo." Muchos lo dicen porque les funcionó hasta ahora. "Te arreglás porque le ponés mucho esfuerzo manual, y eso tiene un techo. El día que te llega el doble de pedidos, WhatsApp no escala y vos tampoco. La idea es que crezcas sin tener que clonarte." Hablá de su crecimiento, no de su presente.

Hacé seguimiento, que el desarrollo se decide cuando duele

Muchos te van a decir "ahora no". En este rubro el "ahora no" se da vuelta cuando el dolor crece: el negocio sube de volumen y lo manual explota, contratan gente solo para coordinar lo que un sistema haría solo, un competidor les saca clientes. El que anotó ese "después" y volvió a escribir cuando el problema se hizo grande es el que firma el proyecto.

Llevá registro de a quién contactaste, qué problema le detectaste y cuándo retomar. Una planilla alcanza para empezar, aunque las herramientas de prospección con seguimiento integrado te dejan marcar el estado de cada negocio y ponerte recordatorios. En desarrollo, donde el ciclo de decisión es largo, el seguimiento es la mitad del trabajo.

Para cerrar

El desarrollo de apps es difícil de vender como producto y fácil cuando lo vendés como solución a un dolor concreto. Armá listas por rubro y zona apuntando a negocios con procesos manuales que no escalan. Escribí mensajes que describan el problema antes que la tecnología, y acompañá con un prototipo. Manejá el precio arrancando chico, sé honesto cuando una app no es lo mejor y hacé seguimiento paciente de los "después". No hay resultados garantizados, pero con método elegís con quién trabajás en vez de perseguir clientes.

Probá LeadsLocales gratis — 15 leads incluidos, sin tarjeta.