Cómo venderle redes y web a una cafetería o panadería
Ventas B2B · 9 min
Una cafetería o una panadería es un cliente que entra por los ojos y por el momento. Nadie planifica una semana antes dónde tomar un café: lo decide ahí, caminando, con hambre o con ganas, mirando el celular a ver qué hay cerca y cómo se ve. Ese impulso es todo el negocio. Si le hablás al dueño de que la gente que pasa cerca lo elija a él por cómo se ve el lugar y lo que ofrece, en vez de hablarle de "redes sociales" en abstracto, tenés la atención de alguien que sabe que su mesa se llena o se queda vacía por decisiones de último momento.
El problema real de una cafetería o panadería
La gastronomía de barrio pelea contra la decisión del momento. Alguien está por la zona, quiere sentarse a tomar algo o llevarse algo rico, y busca "cafetería cerca", "café de especialidad" o "panadería" con el barrio. Mira las fotos, las reseñas, si tiene wifi, si se puede ir con la notebook, si hay opciones sin TACC. Si tu cliente no aparece bien en ese momento, o aparece con fotos feas y sin información, pierde a esa persona que estaba a media cuadra de entrar.
El segundo problema es que este rubro vive de la imagen y no siempre la cuida. El producto entra por los ojos: una foto apetitosa vende, una foto oscura y mal sacada espanta. Muchos dueños tienen un lugar hermoso y un producto buenísimo, pero online se ven mal, o directamente no se ven. El problema real no es que falte una web: es que pierden clientes que estaban a la vuelta por no aparecer bien y por no mostrar lo que hace que valga la pena entrar.
Qué ofrecerle de verdad
Lo que mueve la aguja es verse apetecible y aparecer cuando buscan cerca. La ficha de Google impecable, con fotos reales y buenas del lugar y los productos, horarios, si hace delivery o take away, y reseñas respondidas. Las redes ordenadas, con fotos que den ganas y un mínimo de constancia, porque acá la foto es la vidriera. Y, según el caso, una web o carta online simple con los productos, los precios de la carta (los del local, no tu tarifa) y cómo pedir o reservar.
No le vendas "manejo de redes" como paquete abstracto: vendele mesas que se llenan con la gente que pasa cerca y pedidos que entran porque el lugar da ganas desde la primera foto. El dueño compra clientes que cruzan la puerta, no publicaciones.
Cómo abordarlo sin que te ignore
En una cafetería o panadería el dueño suele estar en el mostrador, atrás del horno o atendiendo mesas. El peor momento para escribirle es en plena hora pico: el desayuno, el mediodía, la merienda. Buscá los ratos muertos, media mañana pasada la primera ola o media tarde antes de la merienda, cuando puede mirar el celular con calma.
El primer mensaje, corto y mostrando que miraste el lugar. Nada de "manejo redes para cafeterías". Mejor algo puntual: "Pasé por tu cafetería online y las fotos no le hacen justicia al lugar; el que busca dónde sentarse cerca elige por la foto, y ahí estás perdiendo gente que tenés a la vuelta". Le estás mostrando clientes que se pierden por una imagen floja. Si podés, mostrale cómo se vería su perfil con fotos buenas y la info clara, porque cuando ve su lugar bien presentado entiende al toque lo que está dejando pasar.
De dónde sacar las cafeterías y panaderías a las que escribir
Antes del discurso necesitás la lista. Cafeterías, panaderías, casas de té, bares de especialidad y confiterías hay en cada esquina, y revisarlos a mano para ver cuál tiene web, cuál solo Instagram y cuál ni ficha ordenada es trabajo de días. En LeadsLocales ese relevamiento ya está hecho: más de 54.000 negocios relevados en Argentina, con más de 40.000 sin web o con solo redes, filtrables por rubro y por zona. Filtrás gastronomía en tu área, separás a los que no tienen web de los que solo tienen redes, y arrancás con la lista pareja en vez de armarla vos.
Las objeciones típicas y qué contestar
En este rubro se repiten las mismas objeciones, y conviene tener la respuesta lista.
"Ya tengo Instagram y lo manejo yo." Está perfecto que lo manejes, pero el que decide dónde ir a tomar algo ahora mismo no entra a tu Instagram: busca en Google "cafetería cerca" y elige por las fotos y las reseñas de la ficha. Ordenar eso te suma al que todavía no te sigue pero está a una cuadra.
"Mi negocio se vende por la ubicación y el boca a boca." La ubicación ayuda, pero hoy la gente igual chequea el celular antes de entrar, aunque te tenga enfrente. Si lo que ve no da ganas o no está la info, duda y sigue de largo. Verte bien online es lo que convierte a ese que pasa en alguien que entra.
"No tengo tiempo para andar sacando fotos y subiendo." Justamente, de eso se trata lo que te ofrezco: que no tengas que ocuparte vos. Vos cocinás y atendés, yo me encargo de que online se vea tan bien como en persona. Es sacarte una tarea de encima, no sumarte una.
"Me parece caro." No pelees el número, compará tu tarifa contra lo que valen las mesas que se llenan un fin de semana con gente que te encontró por una buena foto. Con unos pocos clientes nuevos por semana ya se paga, y después sigue trabajando todo el tiempo.
Cerrá hablando su idioma
El dueño de una cafetería o panadería piensa en mesas llenas y en el producto que lo enorgullece, así que hablale de eso: que lo que hace se vea tan rico online como en persona, que el que pasa cerca lo elija a él. Mostrale su lugar bien presentado y dejá que vea la diferencia entre unas fotos flojas y una vidriera digital que da ganas de entrar.